jueves, 19 de mayo de 2016

The void

Buscando la realidad, encontraste una que estaba olvidada por muchos. Esa realidad, o teoría, como así te gusta llamarla, se trata sobre que sos observado por dos ojos prácticamente toda tu vida. Alguna vez te preguntaste ¿qué dirán?, ¿qué te querrán transmitir? ¿Cómo te verán a través de sus dos ojos? ¿Será eso algo bueno? Quizá tengas la respuesta de alguna de esas preguntas, pero quizá también por estas preguntas te hayan surgido otras, y ahora tu cabeza es un enigma que no sabe por dónde empezar. Una vez dijiste que todos podían ser exactamente lo que querían, obviamente decirlo o que quede escrito en un papel parece mucho más fácil de lo que realmente significa esa frase, pero ahí llegaste vos, para darle significado.
Eras un hombre, que odiaba estar aferrado, odiaba seguir el rebaño para ser igual a todos y con eso poder ser aceptado. Eras un hombre simple pero con el universo puesto en la cabeza, eras como de los que ya no hay. Siempre estando en contra del sistema capitalista y del sistema en sí, siempre siendo vos a tu manera, siempre evitando e ignorando esos dos ojos acusadores que rondan las esquinas, siempre siendo feliz a tu forma, siempre viviendo como se te antojara. Siempre viviendo.
Y así fue como te fuiste, viviendo, volando, con todos tus delirios y teorías de utopía para cambiar al mundo. Lo importante es que luchaste por lo que realmente querías y, tarde o temprano, se va a cumplir.
Ahora sos el guardián, sos el halcón que nos vigila desde lo más alto. Sabés cuál es tu deber, y cuál es el nuestro. No te preocupes, tu mensaje llegó.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Dos ojos brillantes

Aparecieron dos ojos brillantes en la oscuridad de la noche tras la ventana de tu habitación, estabas dormido y cuando tu mamá pasó a saludarte los ojos desaparecieron, unos minutos más tarde volvieron a aparecer y te miraron fijamente toda la noche.
Al otro día, cuando tú despertaste los ojos ya no estaban. Bajaste a desayunar y te fuiste al colegio sin saber que los ojos aún te estaban observando. Estabas por llegar a la escuela cundo paraste en seco, miraste para para atrás y no había nadie, miraste hacia arriba y viste a un pájaro gigante marrón levantando vuelo, no le diste importancia y seguiste caminando.
Llegaste a la escuela, te juntaste con tus amigos y entraste al colegio. El pájaro volvió, te esperó hasta que saliste y te siguió hasta tu casa. Entraste por la puerta y fuiste a tu habitación a hacer la tarea. Giraste la cabeza hacia la ventana y lo viste: un halcón de hermoso plumaje marrón; se quedaron viendo a los ojos pero el halcón se giró y salió volando.
Esa noche te quedaste despierto para ver esos ojos que te vigilaban, los viste. Saliste para ver qué era lo que había allí afuera, pero cuando llegaste debajo de la ventana te atravesó el pecho una hoja de metal, era una daga. Caíste al piso. El halcón que estaba volando por los cielos bajó a toda velocidad, levantó por los aires a la persona que tenía el cuchillo y se lo llevó lejos.
Lo último que viste, antes de que tus párpados se cerraran, fueron los hermosos y brillantes ojos del halcón que te vigilaban todas las noches para protegerte.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Mi miedo a los búhos

Hola. Mi nombre es Ashley y tengo cierto desagrado hacia las aves. Y no, no les voy a mentir. Los que menos me gustan son los búhos. Son muy raros, no sé explicarlo, de alguna manera ellos logran que no me gusten. Un día estaba en una tienda de animales y cuando menos lo esperaba ocurrió, me sentía débil, llamé a mi papá pero este demoró mucho. Era demasiado tiempo, tiempo suficiente como para que un búho pudiera exceder su violencia y lastimarme de manera rara, como si quisiera clavar sus profundas uñas en mí y alterar mis memorias, logrando, vuelvo a repetir, de manera extraña, marcarme con un símbolo.
Ese símbolo representaba que no contaba con tiempo suficiente de vida, y es por eso que crecieron en mí unas inmensas ganas de arrancarle a ese búho sus preciadas uñas.