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miércoles, 10 de julio de 2024

Cada camino...

Cada camino conduce, cambiante, cadente, clamando cadáveres, caídos, callados: cada camino canta.

Sin ser sorprendente, solo se saltan salientes si se sata sin sacrificio, sollozando, sufriendo sobre su satinada sacristía.

Lejos, lejánamente libres, llanamente laberínticas, las letanías: lápidas lacerantes liquidan lamentos.

Falsas fantasías, fascinante fatalismo; fantasmagóricamente flotando: florecen, finalmente, frases fulminantes.

jueves, 3 de noviembre de 2022

Angels like you

Él tomó mi mano entre las suyas y me dijo que me amaba. Yo sonreí antes de corresponderle.
Oh cariño, ¿Qué fue lo que nos pasó? ¿Cómo fue que pasamos de estar juntos todo el tiempo, de conocernos más entre nosotros de lo que nadie más nos conocía a ser completos extraños? Te dije que te amaba, y era cierto. Aún te amo, pero creo que estoy más enamorada de tu recuerdo de lo que eres hoy.
Oh, amor mío, como extraño aquellas tardes coloreadas de sol, los ojos que expresaban lo que las palabras no podían. Hoy cruzas la calle y yo te observo en silencio desde lejos, sin poder dirigirte la palabra. No me atreví a pedirte perdón entonces, y hoy tampoco puedo. Ni nunca podré.
¿Cómo fue que las cosas acabaron así? Hoy te miro y no veo en ti a la persona de la que me enamoré. No soy capaz de encontrar a aquel hombre por el que hubiera dado la vida.
Tal vez siempre supe que acabaríamos así, vida mía, pero no quise aceptarlo. Dulces mentiras eran los cimientos de nuestra relación. La verdad lastima, pero es un corte limpio que acaba sanando. La mentira es una herida infectada que crece por debajo de la piel hasta corroerlo todo. Cuando quieres retractarte, ya es demasiado tarde para echarse atrás.
Oh, mi tesoro, lo siento tanto. Dentro mío, sabía que las cosas acabarían así. Siempre lo hacen cuando se trata de amarme a mí. Soy una persona difícil de amar. Y tampoco sé amar al resto. Pero tienes que confiar en que nunca quise lastimarte.
Las mentiras, una tras otra, cada vez más dolorosas, pesan en mí conciencia. Son como cadenas, me atan a mi pasado y al "podría haber sido", que nunca será.
Amado mío, vivirán en mi memoria siempre tus risas, tu ternura y tu cariño. Aunque hoy ambos seamos otras personas. Oh, mi amado, mi ángel. Las cosas no podían terminar bien entre nosotros. Los ángeles como tú no pueden bajar al infierno conmigo.

viernes, 21 de octubre de 2022

Charla inesperada

Estaba volviendo del trabajo, cansada. A punto de entrar a mi casa, me detuve. Empecé a escuchar ruidos dentro de esta. Tomé valentía para entrar. Había un gran desorden y se oía una voz.
Aterrada de que pudiese ser un ladrón, aferré mis llaves con todas mis fuerzas, dispuesta a pegar a la persona con ellas. Llamar a la policía no se me pasó por la cabeza. Debía tres meses de alquiler que estaban cerca de convertirse en cuatro y ni un solo peso para pagarlos. A ver si, en vez de ayudarme, me tiraban a la calle.
Sacando fuerzas de mis bolsillos vacíos, salté frente a la fuente del ruido, dispuesta a hacerle frente al ladrón.
Pero era solo mi golden, Blondie.
-Hola, sarnosa - dije con una sonrisa, acariciando su cabeza. - Qué susto que me diste. Casi pensé que había escuchado a alguien hablar.
Suspiré y me tiré al incómodo sillón del pequeño living de mi departamento.
-Qué día de mierda - me quejé con mi perra- La tarada de mi jefa se pone cada vez más tarada. Como si fuese posible, viste. Que cuando parece que llegó un punto que alcanzó el límite de la taradez, se supera a sí misma.
Cerré los ojos y, ya entre las brumas del sueño, seguí hablando con Blondie.
-¿Y a vos cómo te fue, mi amor? Ya que no tenés ninguna jefa tarada, supongo que tu día estuvo bien. Debe ser divertido desordenarme toda la casa, ¿no?
-La verdad que sí - me contestó una voz.

lunes, 13 de junio de 2022

Cuando el Tiempo se enamora

Cuando el Tiempo está enamorado, la brisa trae el aroma de la vainilla y la canela, los atardeceres se pintan de oro y sueños y las horas pasan dulces y rápidas, como besos fugaces robados a escondidas.

Los rayos del sol pintan el otoño de miel y suspiros, y a veces casi pueden sentirse las suaves caricias del Tiempo en el rostro, como cabellos dorados acariciando tus mejillas.

Cuando el Tiempo está enamorado, los corazones de dos amantes laten a un tiempo, y los abrazos traen dentro nuestro parte de ese sol que brilla fuera, llevándose consigo el frío y el miedo.

Cuando esto sucede, las flores crecen con más fuerza, como compitiendo para que el Tiempo las elija a ellas como regalo para aquel que haya atrapado su corazón.

Cuando más puede sentirse que el Tiempo se ha enamorado es durante las últimas horas del día. Ese momento en que el sol cae, endulzando el aire de esperanza y oro líquido, llevándose consigo la tristeza y el dolor del día ya acabado, y trayendo la belleza del próximo nuevo amanecer.