sábado, 10 de junio de 2017

Razones del tiempo

Ya se apagó, pero no te diste cuenta; porque si lo hubieras hecho me habrías dado alguna señal. Pero no, ni un leve sonido se escuchó. Cinco años pasaron y seguís siendo el mismo; bueno, no exactamente; eventualmente la gente cambia pero vos cambiaste menos que los demás, tu "casi todo" sigue igual, es el "casi" el cual me intriga y a la vez intimida esa nueva parte tuya que desconozco y que no me dejás investigar. Cuando sonreís me siento desnuda y tal vez lo diga un poco de manera literal; todavía no entiendo cómo, después de tanto tiempo, me sigue afectando igual; en cambio vos parecés cada vez más indiferente a las cosas que llamabas "mis" encantos, me parece injusto, la verdad, pero algo que el tiempo me enseñó es que así es la vida.
Saber sobre tu día a día me parece inimaginable, mientras que para vos debe ser algo normal el no saber de mí, esto hace que los días sean grises y largos. Ninguno de los dos nos damos cuenta de cómo afectamos el uno al otro, lo sé; pero me sigue pareciendo que todo lo hacés a propósito esperando que yo reaccione a tus acciones.
Entonces sonreís y yo no sé qué hacer, no quería ver nunca más esa expresión en tu cara, es una pena, la verdad, que lo que una vez me hizo feliz ahora me dé repulsión. ¿Quedarán así estos sentimientos inamovibles en este lugar ya apagado que es mi corazón?