Salto a un pozo profundo, todo se ve oscuro.
Mis piernas están adormecidas, estoy en el suelo frío y húmedo. (Si no consigo estar afuera de acá me voy a pudrir).
Creo alcanzar una rama que sobresale para conseguir estar de pie, pero no.
Veo una minicueva, alcanzo a ver una luz, repto para conseguir meterme dentro.
Creo caber.
Freno de repente. Creo ver una araña gigante detrás de mí, palidezco, creo que me persigue.
Salto del susto. (¡Mierda!)
Veo a la profesora.
Creo que me estaba hablando.
Yo y mi imaginación...