viernes, 6 de octubre de 2017

Lluvia

Está lloviendo en Buenos Aires.
Paraguas y gruñidos.
                            Techitos y sonrisas.

Botas de lluvia y charquitos.
                             Zapatillas y barro.

Calmado escuchando música clásica.
                             Corriendo al compás de Bon Jovi.

Tres calles.
                   Dos calles.
                                      Una calle.
                                                        Pum

Encuentro.

Está lloviendo en Buenos Aires pero
para mí ya salió el sol.

jueves, 5 de octubre de 2017

El intrigante secreto de la muchacha y su tatuaje

Todos escondemos un secreto. (O eso decía mamá). Un algo que no queremos decir. Y ella no es la excepción.
Estaba en su mente todo el tiempo. Amaba a aquella semilla que deseaba ocultar: sabía que aquel fruto futuro no sería querido en el Edén. Pero deseaba cuidar ese árbol aunque no creciera en tierra prohibida y fértil.
Deseaba mantener aquello en secreto. La escuché decírselo a su tía. Le pedía ayuda y compañía en la tierra infértil. Ella la ayudó a regar aquel árbol como también aquel otro jardinero preocupado por el florecimiento de tal belleza. Lo observaron crecer por dos meses, cuando de repente, sentí cómo mis raíces se marchitaban. No pude respirar más. No la pude oir más... ni siquiera la sentía. Todo se había apagado y lo único que escuché fue el llanto a distancia de una bella pero marchita flor que no volvería a ser la misma después de aquel tatuaje.

miércoles, 4 de octubre de 2017

La verdad, no...

La verdad, no.
Dejame, te explico el por qué de esto. El por qué de hacer lo prometido cuando no tenemos a nadie corriéndonos si no cumplimos. El por qué nos quedamos con suficiente cuando esto muchas veces no es ni un tercio de lo que necesitamos. El por qué creer en un gran final cuando muchas veces esto no hace más que dormirnos y prohibirnos vivir el momento. El por qué creemos en una realidad que nos condiciona a vivir así nomás, pendientes de todo y a la vez atentos a nada. El por qué de las peleas sin razón porque no importa si son ingleses o no, si están felices o no. No importa si son como vos o no, si tienen metas y aspiraciones o no. Las peleas no tienen sentido. Y cuando ya pasan a un plano secundario y dejan de importar, te das cuenta de que de todo es o ya nada quedó.

martes, 3 de octubre de 2017

Discutimos anoche

Discutimos anoche.
Entre lágrimas pedí perdón.
No debí haber hecho tal cosa.
Adrián no se lo merecía.
Ante esta situación sucedió esto.

Tengo su cuerpo. Oí música melancólica todo el día de hoy. Ya me puse a desarmar las cajas repletas de fotos sabiendo que no hay vuelta atrás. Sabiendo que todo acabó.

No puedo parar de sentirme y actuar como él. Lo que me encantaría volver atrás las cosas. Seguramente él se debe sentir peor porque dejé la remera de Marcos en la pieza con un peluche que me había regalado. Ojalá esté bien...

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Discutimos anoche.
Entre lágrimas dije que me dolió.
Obviamente no debió haber hecho tal cosa.
Ante esta situación no sabía cómo actuar.
Recuerdo cuando estaba todo bien y de la nada esto sucedió.

Estoy en su pieza, con su cuerpo. Oso de peluche en su escritorio. Otra remera en su cuarto. Otro corazón roto para su colección. No puedo parar de actuar como ella, hablo con ese tal Marcos, lo veo en el trabajo, lo tengo que besar.

Todo esto es una tortura pero se que todo será mejor mañana...

lunes, 2 de octubre de 2017

El intrigante secreto de mi bebé y su tatuaje

Parí el 3 de abril en un hospital de La Matanza.
Mi bebé nació sano, pesando lo necesario.
Era otoño.
El bebé no lloraba.
Era calmado.
El bebé me miraba con sus grandes ojos marrones.
El bebé lo sabía.
Le puse música al bebé.
Miraba el techo.
Me acosté y lo sentí.
El bebé también.
El bebé lloraba.
¿Sentía el mismo dolor que yo?
Espero que no.
Las hojas caían.
El bebé se calmaba.
Vi cómo un pequeño tatuaje se le empezaba a formar en el antebrazo.
El mismo tatuaje que había desaparecido de mi piel.
Morí el 3 de abril en un hospital de La Matanza.
Y aunque este mundo lo dejé sin pena ni gloria, sé que mi legado va a continuar.
De generación en generación.
Y así cumplir su prueba final.
Sobrevivir.