jueves, 15 de junio de 2023

¿Quién ganará?

Ya se apagó la vela, estábamos en oscuridad en un lugar que desconocíamos, nos encontrábamos en una habitación que contenía una cama y un estante con muchos libros, el pise era de madera y había veces que cuando caminábamos crujían.

Cinco chicos había encerrado, en esa habitación fría, ellos no sabían dónde se encontraban, ni como habían llegado aquí. Cuando decidí hacer esto estaba muy aburrido, entonces qué mejor manera de divertirse que secuestrando a unos niños y hacerlos competir.

Saber esconderse era esencial para este juego que nos propuso nuestro raptor, era complicado ya que no había muchos lugares en los que esconderse. Ninguno de nosotros logró pensar en un plan porque él había empezado a contar, nos apresuramos y descubrimos que la puerta se había abierto, así que con algunos salimos a buscar lugares.

Entonces descubrí que uno de ellos era muy inteligente, su nombre era Nick, era un poco más alto que sus compañeros, él fue el que descubrió que había abierto la puerta. Pero nunca habría imaginado que encontrarían el cuarto de mi mejor amigo, Ali.

Y así, como salimos de la habitación corrimos y nos topamos con una puerta azul con unos adornos en dorado, entramos; pero... ¿qué es eso? Ante nosotros apareció un cocodrilo, era muy grande, nos apresurados a cerrar la puerta y corrimos para no tener que toparnos otra vez con esa bestia.

Quedarán pocos segundos para que logre parar el cronómetro y salga a buscar esa sangre joven, y más emocionado estoy por ese chico Nick.

Lo logramos, encontramos en los últimos diez segundos un escondite. Escuchamos una puerta metálica abriéndose y unos pasos fuertes, con el crujir de la madera. Paso por en frente de nuestra puerta pero uno de los chicos tosió y él regresó y abrió la puerta. Él nos había encontrado.